viernes, 26 de octubre de 2007

Mi futuro como sacerdote





Obviamente, este post no habla de mi... o sí... porque, por el Bautismo, todos somos sacerdotes de Jesucristo.

Pero bueno, este post habla de Jaime, o más bien Jaime habla (con permiso) en este post.

Algunos os daréis cuenta de que he modificado el post original para reflejar aquí las palabras originales de Jaime y no lo que se recogió parcialmente en los medios de comunicación:

Mi futuro como sacerdote

Clausura del Centenario del Seminario de Madrid
octubre 2007

Querido don Antonio,
queridos don César y don Fidel,
queridos hermanos sacerdotes de Jesucristo,
queridos hermanos y hermanas en el Señor.

Si ustedes no hacen como yo cuando tengo un programa de un acto en las manos, a estas alturas ya saben que me llamo Jaime. Cierto que es una biografía escueta, pero me propongo no dar muchos más detalles: así este testimonio parece que deja de pertenecerme, para ser posesión de todos los seminaristas, cualquiera de ellos podría haberlo dado.

Si además son ustedes detallistas, incluso se habrán dado cuenta de que este testimonio hoy lleva título: Mi futuro como sacerdote. Permitanme adivinar lo que ha podido rondar ya por sus cabezas: “¡Vaya ego! ¡Si ya se ve de cura!”, o aún mejor: “¡Un seminarista profeta! ¡Qué divertido!”. Pues ya les aviso que con estas expectativas este testimonio será un chasco; por si aún no se han dado ustedes cuenta, las mismas ganas que tiene el auditorio de escuchar a un seminarista histérico fantaseando sobre utópicos futuros de entrega, oración y apostolado, las mismas ganas las tiene el seminarista histérico en cuestión.

¿Dudas? ¿Miedos? ¿Pecado? Pues sí, póngame de los tres. Oye, ¿y cómo es posible que se atreva alguien a construir un futuro con estos materiales? Les cuento...

*

Yo no quería ser cura. Pero para no querer tener nada que ver con un seminario, estaba bastante acostumbrado a escuchar las palabras futuro y sacerdote en una misma frase. Pero yo no quería ser cura, así que tenía respuestas bien claritas para que quien tuviera oídos, que oyera.

“¿Mi futuro como sacerdote? ¡Ni de broma!”. Hubiera contestado sin demasiados rodeos y con peores formas al osado Interrogador, en el caso de haberle siquiera escuchado. Eran aquellos años de adolescencia en los que no me importaba nadie -ni Dios, ni familia, ni amigos- porque en realidad ni yo mismo me importaba, y por eso era incapaz de sacudirme de encima aquel hastío por las cosas, por la gente, por la vida.

“¿Mi futuro como sacerdote? No, hombre, no, si lo que necesita el mundo son ingenieros santos...”. Hubiera contestado, y de hecho contesté, al sacerdote que me lo propuso en aquel despacho de aquella parroquia. Ya había sacerdotes en mi vida porque ya me había encontrado con el resplandeciente Rostro de Cristo en un Cursillo de Cristiandad -de esto hace ya siete años, pura hora décima-, y ya disfrutaba de esta deliciosa Vida en la Iglesia. Pero aunque la semilla de la vocación ya estaba, no era aún la época de la cosecha.

“¿Mi futuro como sacerdote? Pero ¿será posible...?”. Y las respuestas claritas dejan de hacer pie ante la avalancha del miedo, de las lágrimas, de la emoción, del asombro... y aunque uno nota que llega el momento de dar una gran respuesta al Señor, ya no tiene palabras...

Todo es gracia. Y si tú quieres y no puedes, salen las cuentas si Dios está a favor. Sin cobrar derechos de autor, el Señor se encarga de ofrecer gestos y palabras que se van transformando poco a poco en tus propias respuestas, a nada que uno ponga de su parte.

Oración
No he sido yo, Señor, sino tu Movimiento de Cursillos de Cristiandad, tu Iglesia la que me ha enseñado a decir que sí, la que me ha enseñado a servir como un pequeño lápiz en tus manos, de la que he aprendido que lo más seguro que puedo hacer cuando me pones entre tu Amor y tus hijos es no estorbar. ¿Qué diré yo entonces de mi futuro como sacerdote?.

No he sido yo, Señor, sino tu Gracia derramada a casacadas sobre mi vida la que me fue enseñando a arrodillarme ante mis hermanos, más allá de mi terrible soberbia, más allá de mis respetos humanos. ¿Qué diré yo entonces de mi futuro como sacerdote?.

No he sido yo, Señor, sino tu siervo don Jose María García Lahiguera el que me decía -¡a mí!-: “Ten fe en tu sacerdocio, pídele al Señor que aumente tu fe”. O tu siervo don Sebastian Gayá -iniciador del Moviemiento de Cursillos de Cristiandad que hoy agoniza en una cama de Mallorca tras 94 años de vida entregada al Señor- el que me dijo el día que supo que entraba al Seminario: “Un cura viejo te llama hoy hermano, Jaime”. ¿Qué diré yo entonces de mi futuro como sacerdote?.

No he sido yo, Señor, sino tu parroquia Nuestra Señora del Aire la que en los últimos años me ha ido metiendo más y más gente en el corazón para que luego las presentara ante ti en tantos ratos de oración. ¿Qué diré yo entonces de mi futuro como sacerdote?

No soy yo, Señor, sino Tú quien no eliges a los capaces, sino que capacitas a los que eliges...

*

Siempre sacerdotes suena a toda una eternidad. Mucho tiempo. Tanto que parece que debería incluir mi pasado, y aún esta misma semana repasaba y volvía a repasar encuentros y experiencias, interrogándome como le queda a mi historia las palabras “como sacerdote”. También debería incluir mi presente como seminarista, pero si apenas consigo aprovechar el don que el Señor me hizo trayéndome a esta casa, ¿cómo colocar junto a mi día a día un “como sacerdote” ?

¿Qué diré yo entonces de mi futuro como sacerdote? Que desde este pequeño atril, en el que un salón de actos parece una inmensidad, ante una historia de siempre sacerdote con dimensiones de lo eterno, lo único honrado que me soy capaz de decir es que no existe mi futuro como sacerdote, pero fiat. Y hasta me suena a contradicción, pero no sé, serán cosas del directo. O del Señor.

Sin duda, hoy celebramos cien años de bendiciones. Es obvio para todo aquel que camine bajo la impresionante lona de la exposición del claustro, con sus cien años de fíados de Dios.

Y sobre todo, celebramos el futuro. Porque que si en algo está especializado el Seminario, es en el futuro. En competencia directa con las compañías de seguros. Hasta don Andrés podría llevarlo en sus tarjetas de visita:
“Seminario de Madrid.
Especialistas en futuro”

Cien años, doscientos años, o cien mil años; los que sean. Porque el futuro es Cristo. Mi futuro es Cristo. ¿A dónde iría si sólo Él tiene palabras de Vida eterna?

Recen por mí. Muchas gracias.


-----------------------------------------------------------------------------------------------
No transcribo estas palabras para comentarlas sino para compartirlas y, sobre todo, para que todo el que pase por aquí atienda a la sincera petición final de Jaime...

Rezamos por ti, hermano... amigo!

<><

De Colores

miércoles, 24 de octubre de 2007

Regalos y Promesas







"...de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar;
y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo"
(Ez 36. 25-26)

Este es el lema que el Señor nos regala este año al Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Madrid. ¡Me gusta! El fin de semana pasado he estado en la convivencia que, entre otras muchas cosas, me ha permitido profundizar y saborear esta Palabra en más profundidad.

Este post corre el riesgo de ser muy extenso y luego Jaime me regaña y con razón.

Así que tan sólo compartiré con vosotros dos o tres cositas de las muchas que me he traído de vuelta grabaditas en mi corazón.

"... de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar"

Es el Señor el que me purificará...

De nuevo me dice "Yo rellenaré los valles y allanaré las montañas. Te mostraré mis sendas"

¡Qué regalo y cuánta esperanza al pararme a ver no lo que queda sino lo que el Señor ya ha ido purificando en mi desde que le dejo (o intento dejarle)!

Purificación... pureza... las cosas puras... las personas puras... Borja ha hecho una preciosa reflexión sobre esto y yo no lo voy a explicar mejor.

"y os daré un corazón nuevo"

No dice: te arreglaré el corazón, te haré unos remiendos y apaños para que vayas tirando, mejoraré tu corazón... Y es que el Señor nos dá el Corazón de Cristo!

He de ser sincera y reconocer que esta idea me bloqueó... Me sentía como si a mi motillo de 50cc. le quisieran poner un motor de 2´5! Sentía que en la primera recta en la Castellana, al acelerar, se me iba a ir cayendo todo a pedazos!

El Corazón de Cristo en mi... es demasiado... Pero así es Dios... DEMASIADO!
"y os infundiré un Espíritu nuevo"

Ni más ni menos que el Espíritu Santo... infundido en mi... que bonito... in-fundido... Dios entrando hasta lo más profundo de mi humanidad, fundiéndose conmigo para que el hombre -en este caso la mujer- sea, ante todo: hija de Dios, para vivir una vida nueva!

Vida nueva que no es una incógnita sino una Promesa... y es que de esta convivencia me llevo el regalo de ver y vivir los mandamientos de una manera nueva.

Os invito a que releais los mandamientos siendo conscientes de que en castellano el imperativo y el futuro son iguales... De esa manera el Shemá Israel ha dejado de ser una meta inalcanzable para convertirse en una promesa para mi vida por la que no puedo sino darle gracias al Señor desde lo profundo de este nuevo corazón!

Escucha, Israel:
El Señor, nuestro Dios, es solamente uno.
Amarás al Señor, tu Dios,
con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas.
Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria,
se las repetirás a tus hijos y
hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino,
acostado y levantado.
Dt 6, 4-7

Se me llena el corazón de gozo... ante esta Promesa sólo puedo bendecir al Señor, alabarle y darle gracias!

<><

De Colores

lunes, 22 de octubre de 2007

Uys... un premio?


Intento tragarme la vergüenza y aceptar con humildad y agradecimiento esta flor en forma de premio que me llega desde un querido Jardín.

No quiero hacer ningún comentario porque no acierto con las palabras. Así que acojo el galardón y hago lo que tengo que hacer, quedarme con la parte del premio que es la que más me gusta: señalar cinco estrellas con el dedo para que también os guien en vuestro camino.

Vamos, que el premio de este Premio es que puedo dar 5 PREMIOS!!!

Así que pongo el premio:



Me tengo que dejar en el tintero a los que ya han sido premiados y eso implica dejarme a mis favoritos: A place to be grateful (gracias cariño, porque no se me ocurre mejor regalo que un lugar para dar las gracias y compartir todo aquello por lo que estás agradecido), Jardin de Flores Raras (mi camino necesita de tus flores)... también a los floggers que no estoy segura de que se les pueda dar el premio: Coubertin (se echan de menos tus reflexiones), Ale (cuñi! me gusta saber de tu vida aunque sea así)... amiguitos del cole: Dani (ánimo!), David ( gracias! te debo un mail!) y algún que otro ciber-descubrimiento que me alegra cada día: Eternamente cabreada (gracias por recordarme que cada queja es un regalo!)

Y ahora los 5 regalos de este premio:

  • La noche de Nicodemo: David nos regala una noche que lejos de ser oscura es una permanente fuente de luz.


  • Casa de Oración: nuestro Mejías del alma nos abre su casa de oración, su corazón. Tengo muchas esperanzas puestas en este espacio. Si el Señor le da el tiempo necesario para compartir con nosotros sus reflexiones, la música con la que reza, su vida... Vamos a flipar!


  • Simplemente yo: Carlota no ha podido escoger mejor título de su espacio. Es una de las criaturas genuinas del Señor.


  • Quiero ser libre: de Neyra, malagueña que nos regala trocitos sencillos y sinceros de su día a día con el Señor.


  • Translúcido: El Zaguán de Rodri quiere sacudirse las telarañas y dejar pasar la Luz!


Bueno... estos son los cinco premiados con el premio de premiar a otros cinco!


Los Thinking Blogger Awards son unos premios que nacieron en 2007 y tienen las siguientes reglas:


  1. Si has sido uno de los premiados, escribe un post e incluye en él 5 blogs que te hacen pensar, (con enlace, link, a cada uno de ellos para que puedan ser visitados.)

  2. Haz en tu post un link al post de Ilker para que se pueda encontrar el origen de este premio.

  3. Muestra con orgullo el “Thinking Blogger Award” con un link al post que tu escribiste.


Mi incapacidad para poner en práctica el punto 3 no hace sino confirmar lo inmerecido que este premio, pero bueno, comenzar la semana con un premio no es mala cosa, verdad? Además, me sirve para recordarme, una vez más, que no es cuestión de merecer sino de acoger!

<><

De Colores

jueves, 18 de octubre de 2007

Bendita paradoja del Amor





"Esta es la paradoja del amor entre el hombre y la mujer:


Dos infinitos se encuentran con dos límites. . .


Dos infinitamente necesitados de ser amados
se encuentran con dos frágiles y limitadas capacidades de amar...


Y sólo en el horizonte de un amor más grande... el Amor de DIOS...no se devoran en la pretensión, ni se resignan, sino que caminan juntos hacia una plenitud de la cual el otro es signo..."

Poema de Rainer María Rilke


<><



De Colores

lunes, 15 de octubre de 2007

Señor, ¿qué quieres de mi?



Esta es una de esas preguntas que hago cada cierto tiempo:
Señor, ¿qué quieres de mi?

A lo largo de estos años he ido escuchando distintas respuestas, que no por ser distintas son diferentes...

- ¿Qué quieres de mi?
- No quiero nada de ti... TE QUIERO A TI!

Para no sentirme del todo estúpida y repetitiva voy modificando levemente la manera de preguntar e incluyendo la respuesta obtenida en la siguiente pregunta... (que pelma soy!)

- Me quieres a mi... pues aquí estoy... ¿qué quieres de mi?
- Que me ames, que me quieras, que me alabes, que me bendigas y me adores todos los días de tu vida...

Ajá.... parece que voy entendiendo... es toda una actitud... una forma nueva de vivir... desde el agradecimiento, desde el amor, desde la alabanza...

Intentar poner en práctica esta manera de vivir me tiene suficientemente entretenida... casi aturullada entre el "me caigo-me levanto" que parece que dejo de preguntar...

Y entonces, de la manera más insospechada, en el momento menos esperado llega una respuesta que inunda mi corazón de paz y de alegría...

- Si Me has elegido entre tantos será porque quieres que haga algo, no? Algo concreto, grande o pequeño... pero importante...

Y entonces....

- Claro... Te he buscado y lo he dado todo por ti porque quiero algo muy grande para ti...

¡Quiero que seas feliz!


<><



De Colores

domingo, 14 de octubre de 2007

Una de sentido común



No puedo resistir la tentación de colgar este video. Es un poco largo pero, realmente, merece la pena.

Es Emilio Calatayud, juez de menores de Granada pero sobre todo padre. Un padre sin complejos y con mucho sentido común.


<><


De Colores

lunes, 8 de octubre de 2007

A examen




Nos pasamos la vida pasando exámenes y examinando todo lo que nos pasa y a todo el que pasa por nuestro lado...


Desde el colegio, al menos antes, teníamos que demostrar lo que sabíamos y someter a examen nuestros conocimientos que a veces no llegaban a durar en nuestra cabeza ni el tiempo que tardaba en salir la nota.


Después la selectividad. Examen de exámenes que nos capacitaba para estudiar -y dedicarnos- a lo que nos gustaba o a todo lo contrario.


La universidad... que hace que la vida llegue a dividirse entre tiempo de exámenes y de no examenes borrando de la vida la primavera, el verano y todo lo que se ponga por delante...


Y cuando crees que terminan los exámenes, no han hecho más que empezar... los exámenes médicos empiezan a hacerse necesarios, examinas tus amistades, tus hobbies, a tus compañeros de trabajo. Tu jefe te pone un cero el día menos pensado por un informe no excesivamente brillante...


Las notas ya no hay que devolverlas firmadas por los padres, pero hay días que llegas a casa con calabazas suficientes para hacer sopas para todo el vencindario.


Examinamos a nuestros amigos, novios, maridos... Ponemos notas a nuestros padres, hermanos, examinamos nuestras familias y por supuesto a nuestras amigos... incluso a veces les escudriñamos y juzgamos con más dureza que un tribunal militar...


Y a nosotros mismos... nos examinamos y re-examinamos... y, por lo general, nos damos más ceros y dieces que notas realistas... ni tanto ni tan calvo...


Este fin de semana hemos estado en una boda... ya os lo he contado... la de SergioeIrene! que ya son UNO! "para que el mundo crea!"


En la homilia (que regalo!) el sacerdote predicó de esto... del único examen realmente importante... EL AMOR!!!
Y hoy lo comparto con vosotros... Será el examen más importante de nuestra existencia:


- Y tú ¿cuánto has amado? ¿cómo has amado?


Y esto, como en el cole... no es posible aprobarlo con un atracón de última hora, no valen chuletas ni se puede copiar... Hay que amar en evaluación continua!


Sé que esto sólo es posible desde Quien nos amó primero que hoy, de nuevo, me dice:


"Ama y dilo con tu vida"


<><


De Colores