jueves, 25 de febrero de 2010

Ahora entiendo...



"Ahora entiendo ese carácter que tienen por el norte" "Ahora entiendo que suspiren por venir a España de vacaciones" "Ahora entiendo lo tristes que son en algunos países"...

Estas frases y otras parecidas las he escuchado varias veces en las últimas semanas intercaladas entre las más míticas "Dónde está el sol?" "¿Cuándo deja de llover?" "¿Que mierda de tiempo es este!!!"

La cosa es que yo misma me he sentido (y siento después del pequeño respiro de ayer) triste, mustia casi hasta meláncolica por culpa de estas nubes que no paran de descargar el pozo sin fondo en el que el sol se ha metido.

Cada mañana arrastro más los pies y suspiro por esos días de invierno, fríos, en los que el sol parece que está pintado pero está...

Quien más quien menos nos hemos visto afectados, influidos... y quien más quien menos hemos pensado y hasta dicho... "Ahora entiendo..."

Esto me ha llevado a pensar cómo serían las cosas -sobre todo cómo sería mi corazón- si fuera capaz de ponerme en los zapatos de los demás y soportar los mismos chaparrones que caen en sus vidas... quizá entendería mejor al soberbio, al intransigente, al cobarde, al tibio, al egoísta...

Mientras disfruto de que me regalen el sol aunque sea en pinturita para mirarlo mientras se decide a volver, intento sacar algo en claro además de haber amortizado con creces mis katiuskas nuevas y haber roto y/o perdido unos cuantos paraguas.

Me viene a la memoria una pelicula de esas que se quedan en la lista de "Pelis por ver" que creo recordar que se titulaba "El mismo amor, la misma lluvia"... A ver si con suerte este fin de semana el sillón nos secuestra debajo de una manta y nos acuna mientras, no?

y debe ser que sí... que no son tan distintos los corazones cuando es lo mismo lo que les riega... o si?



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De Colores