jueves, 5 de julio de 2007

¡Qué bien se está cuando se está bien!



Quizás alguien pueda pensar que soy un poco ciclotónica... ayer me invadía la desgana y hoy soy feliz... pero es la verdad.

No he hecho nada raro ni ha pasado nada extraordinario para semejante cambio y creo que soy bastante equilibrada aunque no siempre mantenga las balanzas compensadas...

Ayer me costaba poder conmigo pero decidí tirar... No esperar a que me apeteciera sonreir sino querer y hacerlo hasta descubrir lo dulce que resulta para mis labios regalar trocitos de felicidad aunque tenga que recurrir al fondo de reservas...

No hice planes (tampoco estaba para machadas) pero no dejé planear el hastío por encima de mi cabeza más allá de lo necesario y me dejé llevar... llevar por los que me quieren y me hacen feliz.

Quizás tengo un poco de morro pero cuando yo no me siento feliz dejar que otros me hagan sentir feliz suele ser una solución.

Conseguí distraerme, abstraerme y disfrutar de una tarde compras que, pudiendo haber sido un motivo de agobio y estres fue una aventurilla desestresante y desengrasante... (gracias!)

Me dejé sacar de mi misma y permití que la brisa de Madrid me refrescara... Una cerveza bien tirada en una terraza de Chamberí con amigos es un regalo y disfruté abriéndolo y gozando de la sencillez de las grandes cosas...

Esta mañana he decidido ponerme guapa para el mundo... a veces funciona empezar de fuera a dentro -sobre todo a las mujeres- y la belleza es un don al que no debemos renunciar... No creo que la haya alcanzado pero estoy contenta de haber sido capaz de ponerle al mundo mi mejor cara...

El flog se titula hoy "Qué bien se está cuando se está bien!" Es un tributo a mi aitona (abuelo)... hoy podré gozarme del regalo de cenar con él.. a él le he oído muchas veces esta frase que aunque haya a quien le parezca absurda para mi esta llena de una manera de vivir la vida que es mi herencia más preciada... Sé que él no leerá esto pero hoy me late en el alma darle las gracias!

Aitona, gracias por ser signo vivo del Amor, porque de ti aprendo que se puede decidir ser feliz cada día, pase lo que pase, porque nunca en la vida te he oído hablar mal de nadie, porque siempre tienes una sonrisa, porque eres joven de verdad, porque pones ilusión en todo, porque preparas las cenas y las comidas más cariñosas del mundo en la terraza de Miguel Imaz, porque haces los mejores dibujos del pato Donald, porque te quiero y... porque te quiero...

De Colores

PD: Jaime, no desprecio tu consejo pero me alargo porque necesito expresarme y las palabras se me suelen quedar cortas... me gusta hablar, ya lo sabes... y esta sensación de hablar sola y gritar al mundo me libera...