miércoles, 25 de julio de 2007

Tú llenas mi vacio




Así se llama la imagen que me ha salido al encuentro hoy...

He estado sujetandome la cabeza con mis manos para que mi mirada pudiera perderse hasta que he empezado a sentir el cosquilleo en mis dedos... señal inequívoca de alarma...

Me duermo... me amuermo...

Siempre hay quien se deja hacer y trae a mis oídos palabras de Verdad: "para algo estás así... para algo estás aquí..." y en mi corazón resuena la certeza "Dios no hace putadas"...

Entonces? o, como dirían los ingleses, so?

A veces todo se para y se queda quieto sin preguntar... y yo me quedo inmóvil... aturdida y desorientada y apática... muy apática...

Veo pasar los días como quien hojea un calendario y cuenta 1, 2, 3, 4... sin ser consciente de que lo pasa delante de mis ojos es vida... vida sin vivir...

Será que necesito sentir el vacío, ahogarme y asfixiarme en él para saber qué lo llena, Quien lo llena...

Y el vacio, a pesar de no ser nada, pesa mucho... ¡qué cosas!

Así que aquí sigo... como la niña de la imagen... escudriñando los rincones de la vasija de barro que soy esperando a que, por pura misericordia, vuelva a ver brillar el tesoro de la luz que me ilumina y me calienta, que me conduce y me alienta para dar, cada día, el pequeño gran paso de este trocito de vida...

De Colores...